lunes, 4 de junio de 2007

Cuando se me cruza el cable me da por ir a la fnac a gastarme el sueldo.

Hace tiempo compre 4 o 5 libros. Normalmente los dejo formando una montañita encima de los ya leidos (que ya tienen su huequecito asignado). Y ahí, apiñados, estaban "El niño del pijama de rayas" y "Déjame que te cuente...".

Estos los compre hace un par de meses pero no habia tenido ni tiempo ni ganas de leerlos. Ya sabeis lo que ha pasado con Bruno.

Ahora os contaré lo que ocurre con Jorge.

"Déjame que te cuente" lo tenía en la estantería, en ese montón de libros pendientes, de historias sin empezar. En Ginatonic lei el cuento del elefante atado a la estaca, un cuento de Jorge Bucay.

Esta mañana (por decir algo....), antes de ir a trabajar, este libro ha saltado sin querer a las profundidades de mi bolsomaletamochilla. Esta tarde he aprovechado el no tener ningun jefe a la vista ni nada de trabajo para dedicarme a leer.


Las alas son para volar


Cuando se hizo mayor su padre le dijo: " Hijo mío: no todos nacemos con alas. Si bien es cierto que no tienes obligación de volar, creo que sería una pena que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado"


- Pero yo no sé volar- contestó el hijo

- Es verdad.... - dijo el padre. Y, caminando, lo llevó hasta el borde del abismo de la montaña.

- ¿Ves, hijo? Este es el vacío. Cuando quieras volar vas a venir aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y, extendiendo las alas, volarás.

El hijo dudó.

- ¿Y si me caigo?

- Aunque te caigas, no morirás. Sólo te harás unos rasguños que te harán más fuerte para el siguiente intento - contestó el padre.


El hijo volvió al pueblo a ver a sus amigos, a sus compañeros, aquellos con los que había caminado toda su vida.

Los más estrechos de mente le dijeron: << ¿Estás loco? ¿Para qué? Tu padre está medio loco.... ¿Para qué necesitas volar? ¿ Por qué no te dejas de tonterías? ¿Quién necesita volar?>>

Los mejores amigos le aconsejaron: << ¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio? Prueba a tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol. Pero...¿desde la cima?>>

El joven escuchó el consejo de quienes le querían. Subió a la copa de un árbol y, llenándose de coraje, saltó. Desplegó sus alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero, desgraciadamente, se precipitó a tierra.

Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre.

- ¡Me mentiste! No puedo volar. Lo he probado y ¡mira el golpe que me he dado! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.

- Hijo mío - dijo el padre - Para volar, hay que crear el espacio de aire libre suficiente para que las alas se desplieguen. Es como tirarse en paracaídas: necesitas cierta altura antes de saltar.

Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.

Si no quieres, lo mejor quizá sea resignarse y seguir caminando para siempre.


¿ Y tú? ¿Has desplegado tus alas o vas a seguir caminando para siempre?



2 comentarios:

·Andrea· dijo...

Soy admiradora de Jorge tía!! ^^
Me encantan tus dos ultimas actualizacionessssss...

Algún día intentaré volar...

UN BESAZO!

Carlos dijo...

Creo que yo ya me e tirado al abismo. Espero que las alas respondan y no me pegue el gran leñazo